Niñ@s luz (TDHA, TDA, THyAC)

Vivimos vidas llenas de rutinas, estereotipos, del cumplimiento del deber ser, de ideales asfixiantes, nuestros días se hacen maquinables. A veces lo que rompe es la vida misma, a veces nos sorprende, y de repente nos topamos de frente a una situación que jamás hubiéramos imaginado estar, ¿te suena conocido?

A veces reaccionamos victimizándonos, pero la realidad esta frente a ti, te golpea. Frente a esto tenemos de dos, o nos quedamos estáticos y vivimos en negación y lamentamos profundamente nuestra suerte, o tomamos al toro por los cuernos, y empezamos a mascar esa hiel, a aceptar, inclusive a agradecer nuestras circunstancias. El siguiente relato está dedicado con cariño y admiración a nuestros niñ@s luz.

Niños luz (TDHA, TDA, THyAC)

Cuando estás embarazada tienes tantas ilusiones, tantos sueños, tantas idealizaciones con respecto a tu bebé. Cuando nace, a pesar del dolor, para ti el escuchar que es sano y llora, que el estudio del tamiz neonatal es normal, es lo que te da aliento para soportar lo que sigue: una vida de desvelos y matices arcoíris.

Un día, tu pequeño sufre un accidente, por un niño cruel y violento, los doctores te comentan que no pasa nada...  Uno como padre no presta atención a los pequeños detalles, grandes diferencias al final del día. Mi niño luz desde pequeño fue sonriente, curioso, explorador,  es sobresaliente en el pensamiento lógico matemático. Es un niño muy inteligente, gracioso, noble con un corazón del tamaño del universo, pero travieso, curioso, creativo y explorador hasta el tuétano. Alegre y amoroso con familiares y ajenos. Capaz de hacer preguntas tan complejas, que dejan perpleja, estupefacta, que hacen que investigue para tratar de responderle, es muy maduro para su edad, hace comentarios sobre el amor, la diversidad, la muerte, la discriminación, el odio racial... 

Mi niño luz no para, tiene energía nuclear para cada momento, desde mi área, es un niño kinestésico, que aprende en movimiento y haciendo, pero que en su exploración interminable es propenso a sufrir accidentes. 

En la escuela trabaja bien y rápido, se levanta enseguida, comienza el liderazgo de los compañeritos periquitos parlanchines. Le cuesta mucho trabajo estar sentado durante mucho tiempo. Desde pequeño a sido carnada fácil para niños violentos, golpeadores, a él no le gusta la violencia, ni las peleas, ni los gritos, en el jardín de niños algunos niños lo violentan, el es incapaz de defenderse..., Aunque es travieso, es el más cariñoso del mundo. Todo lo anterior es el caldo de cultivo de lo que en minutos en una cita médica en el IMSS refieren como Transtorno de Hiperatividad con Déficit de Atención pero con Altas Capacidades, refieren que en mi niño luz podría existir esta doble excepcionalidad.

Todo es confuso, su pediatra de cabecera me tranquiliza, refiere que el realizar un tipo de diagnóstico así, es complejo, requiere estudios de todo, trato, observación en terapia, informarse, aplicar técnicas, métodos, realizar ajustes para mejorar la conducta de nuestro niño luz...

En tan poco tiempo, mi crianza, maternidad y esquemas mentales se han derrumbado, estoy llena de preguntas, de incertidumbre, miedo, temor, coraje, de aceptación, con ganas de trabajar con lo que la vida me ha otorgado con regalo.

He visto pequeñ@s y a sus valientes papás que diariamente a toda hora, luchan contra sí, contra el mundo entero por ver en sus niños pequeños cambios significativos, que los hagan a pesar de las diferencias en su cerebro, en los neutransmisores, en sus inteligencias múltiples, integrantes de un mundo disfuncional.  Estos niñ@s luz, lo intentan, se esfuerzan, y son presas de burlas, hostigamiento, acoso, violencia inclusive de parte de su misma familia, ya sea por falta de conocimiento o por exceso de ignorancia. Y quiero que quede claro una cosa son eso niñ@s inteligentes conforme a sus capacidades, habilidades, destrezas, aptitudes, son dulces, creativos, nobles, sensibles y llenos de amor, igual que otros niños.

Por ello, en lugar de juzgar a algún niñ@ por su comportamiento, fijaciones, deformidades, o a sus papás o cuidadores, seas ante todo sensible, evita juzgar y referirte con etiquetas, recuerda que no sabemos qué tipo de batallas están librando, créeme si te digo que en verdad son duras. 

En lo personal, empezar a andar por este camino escabrozo, lleno de piedras, lleno de incertidumbre, de interrogantes sin respuesta, de algunos médicos sin escrúpulos ni tacto humano, y también de ángeles humanos que te van dando luz, sorbos de sabiduría para tu día a día, que me ha permitido poco a poco, sentirme bendecida y agradecida. 

Y en esta situación ¿por qué diablos me siento agradecida?, sencillo porque el caso de mi niño luz, es leve en comparación con otros niñ@s luz que he tenido la oportunidad de conocer, con vidas complicadas de papás que merecen todos mis respetos, admiración y coraje. Porque cuento con un equipo sólido, un esposo y papá muy involucrado. Porque a pesar de los sinsabores y malos tratos de doctores sin un ápice de humanidad, existen otros que te abrazan el alma, existen padres con casos que te brindan palabras de aliento, tips de sobrevivencia. Existen maestros en toda la extensión de la palabra que educan y forman con cariño, esmero y dedicación, sin hacer diferencias... Lo anterior, hace que me sienta bendecida y agradecida por mi niño luz, por sus circunstancias por su gran inteligencia, humanidad, nobleza y alegría, gracias, gracias, gracias Hiram por ser mi maestro de vida, te amo mi niño luz.

Por ello, Tlazohcamati, Tlazohcamati, Tlazohcamati 

Dra. Leyla María Arroyo Cabrales, Lic. Tamara Sotelo Hernández, Dr. Enrique Gutiérrez, Dra. Rosalba Tapia; Dra. Montserrat Pons Rodríguez; Mtra. Ileny Moreno, Mtra. Blanca Sánchez, Mtro. Héctor Molina... Y a todos los papás, mamás, abuelit@s, cuidadores, doctores, terapeutas, maestros, amigos de nuestros niñ@s luz. 

Les mando un abrazo, y espero de corazón que te sientas agradecido por tus circunstancias, que cualquiera que sean, son las perfectas para sacar lo mejor de ti, y algo muy importante para servir a los demás y a la vida misma.




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